13/03/2013
EL INSTITUTO DE VIVIENDA ADEUDA MÁS DE UN MILLÓN DE PESOS Y PELIGRA LA OBRA DEL FALUCHO 53

El proyecto de construir el barrio Falucho 53 surgió a fines de 2007 como consecuencia de una visita que realizó el Instituto de la Vivienda a Tandil. Desde la Cooperativa Falucho los llevaron a ver el terreno y ellos les confirmaron que presenten el proyecto para conseguir financiamiento. Sin embargo, a fines de 2011 llegó una carta donde informaban que no contaban con los recursos suficientes para financiar la obra pero, en ese momento “la política hizo que saquen estas 32 casas”, explicó el titular de la Cooperativa Ricardo J.M. Boquete.

Cabe recordar que el proyecto de construcción abarca 278 unidades habitacionales, pero al día de hoy se están construyendo las primeras 32, las cuales contarán con dos habitaciones. La obra comenzó en noviembre del año pasado, a partir del anticipo que recibieron del Instituto de Vivienda. Hoy, a mediados de marzo, llevan aproximadamente el 33 por ciento de avance de obra que es más de lo previsto teniendo en cuenta las lluvias y otros acontecimientos que pueden retrasar la construcción. Sin embargo, comenzaron a tener problemas con la continuación de la obra ya que la Provincia debe aproximadamente 1.245.000 pesos. “Estamos un poco frenados por la falta de pago del Instituto del primer certificado de obra. Las obras, como siempre decimos, aparte de voluntad y compromiso se hacen con plata y si hay alguien que asume un compromiso de ejecutarla, tiene que hacerlo. Lamentablemente venimos desde hace 20 ó 25 días llamando para averiguar qué es lo que pasa pero no recibimos respuesta alguna”, detalló Buquete. Sin respuesta Desde la Cooperativa Falucho advierten que hay muchas formas por parte del Instituto de no dar respuestas, como por ejemplo no atender el teléfono, demorar los trámites, excusas relacionadas con asuntos presupuestarios; aunque nunca hay una negativa definitiva. Frente a esto, Buquete expresó que es mucho más honesto que les digan que no hay plata, pero que no sigan dilatando y obligándolos a asumir compromisos que después no se van a poder cumplir. Además, agregó que tienen cerca de 30 personas trabajando y eso implica que todos los meses deben juntar la plata para pagar los sueldos. “Uno no puede, cuando llega la quincena o los primeros días del mes, decirles que no hay plata porque el Instituto no pagó”, resaltó. En lo que respecta a los socios, vienen cumpliendo religiosamente con el pago de la cuota y si hay alguna demora, es circunstancial o justificable. Hasta el momento, están pagando los que van a ser beneficiarios de estas 32 casas así como también algunos otros que están actualizando los saldos de infraestructura que se están ejecutando. Continuidad de la obra Actualmente la obra no está parada ya que en la cooperativa todavía tiene materiales acopiados para el proyecto así como también una parte de aportes que pagan los asociados porque el Instituto no cubría el ciento por ciento del costo del proyecto. Buquete confirmó que van a seguir avanzando con la obra, aunque no va a ser con el mismo ritmo que tenían sino que un poco más lento y con la plata que garantizan los asociados más algo que va a aportar la cooperativa. Además, explicó que una obra de estas características tiene un gasto fijo estructural -entre jefes de obra, capataz, sereno-, que es un número mensual fijo aunque se paren los trabajos. A eso hay que sumarle el salario de la mano de obra y las cargas sociales, que es un monto un poco mayor del que aportan los asociados, pero “tenemos que hacer todos un esfuerzo de no pararla”. “Esperemos que el Instituto cumpla con los compromisos sino lamentablemente va a llegar un punto en el que se nos acaban los materiales, nos consumimos el ciento por ciento del acopio, de lo que pagó la gente de anticipo -que hoy por hoy está casi totalmente gastado- y los recursos que la gente nos va entregando mes a mes, no alcanzan para la continuidad de la obra”, anticipó el referente de la cooperativa. Pasos a seguir El 80 por ciento del barrio ya tiene agua y cloacas. Además, hay energía eléctrica en el cableado, por lo que faltaría el alumbrado público, y el cordón cuneta que se va construyendo a medida que se necesita ya que se daña con la construcción de la obra. Lo próximo para hacer es la mampostería de nivelación, con la idea de llegar al invierno con los techos puestos para poder trabajar dentro de las casas. A pesar de que ya se están construyendo estas 32 viviendas, se sigue gestionando en los distintos órdenes, tanto nacional como provincial, la posibilidad de conseguir recursos para continuar con una nueva etapa del proyecto. “Hoy tenemos que hacer presión para que el Instituto pague o que de alguna manera diga no podemos pagar por cuestiones presupuestarias. Nosotros somos conscientes de la situación de la Provincia, pero independientemente consideramos que cuando asumen los compromisos, están para cumplirse”, dijo Buquete. A pesar de la decisión del Instituto, si dice que no puede seguir, la cooperativa aseguró que se hará cargo con la plata de la gente y al ritmo de los recursos que entran. “Tendremos una reunión en donde veremos si hay alguien que pueda poner un poco más, y veremos cómo seguimos. Por lo pronto, yo tengo esperanza que en los próximos días paguen, concluyó Buquete. Fuente: El Eco Tandil.

El Instituto de Vivienda adeuda más de un millón de pesos y peligra la obra del Falucho 53